Emblema de los Camilitos Camilitos desfilando por la Plaza de la Revolución Camilitos desfilando por la Plaza de la Revolución Sello conmemorativo
camilitos.org

Sobre la vida de los camilitos
Fuga sin fronteras

 
Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice del Foro camilitos.org -> EMCC de Baracoa (UM4914)
Ver tema anterior :: Ver siguiente tema  
Autor Mensaje
um4914



Registrado: 30 Nov 2007
Mensajes: 31
Ubicación: Ruse, Bulgaria

MensajePublicado: Dom, 19 Jun 2011, 1:44 pm    Título del mensaje: Fuga sin fronteras Responder citando

Esta historia ocurrió en julio de 1982, comenzó en Tallin y terminó en Moscú, lejos de la playa El Salado. Y por primera vez lo cuento públicamente.

Entonces, como parte de mis estudios de Máquinas Computadoras Electrónicas en el Instituto Energético de Moscú, estuve un mes de práctica laboral en un instituto en Tallin, Estonia, entonces parte de la URSS. Ya había terminado el mundial de futbol de España, y las noches blancas en Tallin estaban en su apogeo.

El día antes del regreso a Moscú, estaba de paseo por Tallin, junto con mi compañero de práctica, también cubano, cuando veo un grupo de cuatro muchachos con pinta de cubanos, difícil de equivocar, y para mi sorpresa uno me era conocido, más que conocido, era mi amigo de los camilitos - Alfredo Caballero Céspedes. !Qué alegría! Resulta que él también estuvo de práctica en Tallin y al día siguiente partía para Moscú, sólo que en el tren que salía tres horas después del mío.

Alfredo estaba estudiando en una academia militar en Bakú y al día siguiente de la llegada a Moscú, debía reunirse con el grupo suyo que venía a Moscú de Bakú y partir de vacaciones a Cuba. Quedamos de acuerdo que cuando yo llegara a Moscú, iría a mi dormitorio a dejar mi equipaje y regresaría a la estación de trenes a esperarles e ir con ellos al dormitorio de tránsito para militares (que al final resultó estar cerca de mi instituto), donde se reuniría todo el grupo. Desde luego que los muchachos, como militares que eran, no podían viajar solos (como hacía yo), y les acompañaba un oficial de la academia de Bakú, que a su vez lo acompañaba su esposa.

Llegó el tren y nos encontramos de nuevo. Nos echamos a un lado y comenzamos a esperar. Resulta, que un oficial de Moscú tenía que recogerlos de la estación y llevarlos al dormitorio militar, o sea el oficial de la academia tenía que entregar los muchachos a otro oficial. Pero pasaba el tiempo y el oficial no venía, el oficial de la academia y su esposa tenían que seguir camino a Bakú en tren pero desde otra estación y ya casi no quedaba tiempo para trasladarse a ella. El oficial les advirtio a los muchachos que si no venían a recogerlos, se venían de vuelta a Bakú con él. Eso significaba que perderían el viaje a Cuba; yo de entrometido jajajajajja le expliqué al oficial que los podia cobijar en mi dormitorio y al día siguiente iríamos al aeropuerto donde llegaría de Bakú el grueso del grupo y se incorporarían a él. Pero el tipo no transaba y les recogió los pasaportes. Ya la cosa pintaba muy fea. Nos fuimos a la otra estación de trenes con la esperanza que el oficial perdido se aparecería allí. Pero, nada de eso, el hombre no llegó. Ya los nervios de los muchachos y del oficial estaban tensos, nosotros tratándolo de convencer que devolviera los pasaportes, le di todas mis coordenadas, donde íbamos a dormir, pero el hombre que no, que se vienen conmigo a Bakú.

En toda esta historia, había un elemento que el oficial de la academia desconocía. Alfredo y yo éramos camilitos, de Baracoa, durante 6 años, cujeados jajajajajaja en las fugas, las escapadas al Salado y del campamento donde estuvimos para "recaudar" fondos para el festival de la juventud y los estudiantes (ésta es otra historia).
Entonces les dije a los muchachos, - A fugarse! Si no se montan en el tren, este tipo no se puede ir a Bakú. Él no puede llegar a la academia y decir, mire jefe estos son los pasaportes pero los cadetes los perdí en Moscú, él también se queda. Alfredo, nervioso, aceptó mis conclusiones. Llamaron a subir a los vagones, el oficial subió y los conminó a que subieran, y como siempre pasa, uno de los chamacos subió al vagón, los otros no.

Una, de las tantas reglas que aprendimos en Baracoa, cuando de insubordinación se trata, todos tienen que estar juntos.

El oficial dando órdenes gritando y nosotros sin movernos, en eso comienza a andar el tren y el oficial gritando que pararan el tren y que los subieran a la fuerza. Se oyó un grito - Milicia (policía en ruso).
La suerte estaba echada. Nos echamos a correr para la estación del metro y nos fuimos para mi instituto.
Desde luego que yo no tenía nada que perder, ellos eran los que estaban bajo presión, pero precisamente eso era lo que me permitía razonar lógicamente ... para un camilito. Llegamos a mi dormitorio, los acomodé y salimos a pasear un rato y comprar qué comer. Ya se habían calmado los nervios. Hicimos lo que teníamos que hacer y que pasara lo que tenía que pasar.

Al día siguiente, salimos para el aeropuerto a esperar al grueso del grupo que venía en avión desde Bakú, fuimos a la sala de Intourist, por donde pasaban los extranjeros, y comprobamos que el avión ya había salido y traía un grupo grande de cubanos. Noticia buena No. 1.
Mientras esperábamos, se apareció el oficial de la academia (con el muchacho obediente) nervioso, y regañandoles. Él también comprobó que venía el avión de Bakú lleno de cubanos y les devolvió los pasaportes y se fue rápido porque ya estaban chequeando a los pasajeros para el vuelo a Bakú. Noticia buena No. 2.
Al final, el oficial de la academia paró el tren y se bajaron él, su mujer y el muchacho y se quedaron en Moscú en no sé dónde.
Acabado de irse el oficial de la academia, se apareció el oficial que debió recogerles en la estación de trenes. Resulta que los muchachos lo conocían y empezaron a echarle una descarga por todo lo que sucedió y el imbécil se reía. Noticia buena No. 3.

- Acaba de aterrizar el vuelo No. xxxx de Bakú, se oyó por los altavoces, y al cabo del rato apareció un grupo enorme de cadetes - vestidos de civil, supongo una compañía, con su oficial cubano y todos reunidos. Noticia buena No.4.
Alegría, parecía que no hubiera pasado nada. Nos montamos - yo también - en el ómnibus y nos fuimos para la unidad de tránsito. De nuevo sentí el ambiente de la escuela. Resulta que la unidad estaba a dos paradas de ómnibus de mi instituto.
Al día siguiente Alfredo y sus compañeros de academia partieron de vacaciones para Cuba, yo quedé en Moscú, con la satisfacción del deber de camilito - fugarse - cumplido jajajajajaja.
La Física dice que el movimiento es el estado permanente de la materia, la fuga es la del camilito.
_________________
Si quieres saber de mí, pasa por aquí http://social.camilitos.org/?L=users.profile&id=13
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor
Mostrar mensajes anteriores:   
Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice del Foro camilitos.org -> EMCC de Baracoa (UM4914) Todas las horas están en GMT
Página 1 de 1

 
Saltar a:  
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas


Powered by phpBB 2.0.23 © 2001, 2005 phpBB Group

RedSilver 1.03 Theme was programmed by DEVPPL JavaScript Forum
Images were made by DEVPPL Flash Games

Creative Commons License
Sobre la vida de los camilitos by camilitos.org is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.
Based on a work at www.camilitos.org.
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://www.camilitos.org/cc_licencia/.